sábado, 19 de abril de 2014

Infinita bondad para dar



Infinita bondad para dar

     Escribo pensando en la rosa amarilla, y en la blanca, rosada, fucsia, roja y blanca, pienso en rosas y su fragancia… Escribo para ti amable lector o lectora y deseo que andes disfrutando de los momentos que tú te vas creando, que deben ser gratos, porque hay otros tantos ingratos momentos que tú no has creado, pero que tú debes estar preparado para comprenderlos y pasarlos con aceptación de paciencia ecuánime…
     Escribo pensando en mis memorias, busco obviar pasados tristes, y me ubico en cada instante presente, que es como una sutil fragancia de mariposas y libélulas…
     Escribo anhelos dulces, como cuando saboreo el frescor grato del agua o  cuando olfateo el eco profundo de la noche…
     Pienso y escribo, siento y escribo, siento esta mañana fresca, siento que alguien toca a la puerta, siento que cuando te miro, se me vuelca una sonrisa, siento olor a frutas maduras, siento cuanto te siento, siento este sabor agridulce de ciruelas y cerezas., siento la música que me lleva a volar y a soñar, te pienso y te escribo, te siento y te escribo, y te dibujas ante mis ojos en estos sueños despiertos…
     Pienso anhelos dulces, como cuando el amor predomine en la tierra, entonces tendremos cielo, y ahí nos reconoceremos en Dios…
     Pienso para que desaparezca el odio, y escribo para que hagamos cada momento solo de paz…
     Pienso, siento y escribo para que no haya odio, para que hagamos cada instante de respeto…
     Pienso, siento y sueño despierto y escribo para que sin odio, cantemos alegría y verdad, cada quien se merece una vida cierta, cada quien puede mirar a los que nada tienen, y seguro que algo podemos dar; hagamos súplicas por los que tienen bastante dinero, más de lo que necesitan, para que lleguen al amor, y sientan la infinita bondad para dar en fundaciones y tantas otras formas más para dar…

viernes, 18 de abril de 2014

Crónica de cada muerte anunciada



Crónica de cada muerte anunciada
                                                                   A Gabriel García Márquez, in memoriam

     Con este título parafraseo la obra de Gabriel García Márquez, porque cada ser vivo desde el momento que inicia su ciclo de vida, ya tiene su muerte anunciada, y en esa generalidad estamos también los seres humanos, lo que no sabemos es cuándo, cómo y dónde va a dejar de existir cada uno de los que conformamos el reino animal y vegetal…
     Gabriel como sabemos es nombre de arcángel, y García Márquez vivió dos veces Cien años de soledad, los primeros cien años hasta mil novecientos sesenta y siete cuando le publican la sin par novela Cien años de soledad, porque hasta ese momento pasó infinidad de penurias y necesidades críticas, entre ellas pasó hambre junto a la fidelidad de su entrañable mujer, Mercedes, y los otros cien años fueron a partir de la fama, del dinero en abundancia, Premio Nobel incluido, y estos segundos cien años fueron de una soledad de vida privada, ya no podía disfrutar su olfato a sus anchas en lugares públicos del abundoso olor de la guayaba…
     En las líneas finales de Cien años de soledad leemos… las estirpes condenadas a cien años de soledad no tenían una segunda oportunidad sobre la tierra…, pero García Márquez no estuvo condenado a doscientos años de soledad, solo paladeó los disímiles sabores de la vida, y Aracataca sigue siendo el pedazo de tierra donde nació, y ahora este colombiano, mexicano, latinoamericano y mundial está caminando teniendo como adoquines cada una de las estrellas…
     Cada hombre y mujer dibuja un círculo a lo largo de su vida, algunos lo hacen lamentablemente para ellos con malos trazos, oscuros y odiosos, y otros y entre estos Gabriel García Márquez esculpen con cinceles de diamante perfiles de perenne legado que se mantiene en la buena memoria de hombres y mujeres a lo largo y ancho de este mundo…

jueves, 17 de abril de 2014

Lamer, lamber y más



Lamer, lamber y más

      Estos dos vocablos provienen del latín lambere… En las conversaciones populares nos encontramos con distintas curiosidades en el uso de estas dos formas lamer, lamber; recuerdo cuando trabajaba en la Escuela Técnica de Agricultura Ricardo Montilla, y una mañana fue un estudiante a reportar a otro que le lambió la empanada, y una profesora que estaba presente, le hizo la observación lamió, y el estudiante le aclaró Si me la hubiera miao, le hubiera dado su buen puñetazo…
     En estos predios llaneros de fincas, hatos, conucos y parcelas es muy común encontrar pasto lambedora…
     Lambetazo es pasarle la lengua a algo o a alguien, también se dice lengüetada…
     Lamida o lambida consiste en pasarle y repasarle la lengua a algo o a alguien, escuchamos decir de alguien que tiene el cabello liso y aplanado Fulano o fulana tiene una cabellera lamida o lambida…
     Lambiscar es lamer o lamber aprisa y con ganas, igual se usa lamiscar…
     Lambisquear o lamisquear es cuando buscamos en cualquier momento cosas de comer para darnos gozo o festín…
     Lambiscón, lambiscona, lambistón, lambistona, lamiscón, lamiscona, lamerón, lamerona así se nos dice, si somos curucuteadores en la cocina, si andamos buscando y hurgando para ver si conseguimos algo de comer; y también escuchamos decir lambucio, lambucia…
     Lamedor es un jarabe de confección casera hecho con aceite de cocina, aceite de oliva, con sábila y miel y es un eficaz expectorante; y lamedor o lamedora decimos de la persona que soba y soba, da y da con palabras y actitudes melosas, para conseguir algún favor, alguna gracia y también para llegar a lograr un sí en cuestiones amorosas; recuerdo que mi ex, madre de dos de mis hijos, cuando yo le insistía con palabras para lograr algo de ella, me decía Este negro tan ladino, negro ladino.., otra forma de decir lamedor…
     Algunas veces cuando he andado caminando por un monte y también en el patio de la casa, me han llegado avispas a los ojos, y me han picado, la gente le dice lambiojos, yo pienso que deberían decirle picaojos

miércoles, 16 de abril de 2014

Reflexiones



Reflexiones

     El planeta se recoge, se mueve, se estremece, se acomoda y reacomoda, los seres humanos solo somos sus pisatarios, y nos creemos los dueños del Universo… La tierra y los océanos se revuelven, crepitan y nosotros somos bámbolas en sus estremecimientos y vaivenes…
     Los seres humanos hemos perdido el respeto por el medio ambiente y por nosotros mismos, talamos, incendiamos, arrasamos sin discriminación de lugares terrestres y acuáticos; prevalece el interés material de lucro y de dinero sin medida…
     Las catástrofes se suceden en distintos lugares del planeta, inundaciones, terremotos, maremotos, erupciones volcánicas terrestres y acuáticas, y no reaccionamos para comportarnos como debe ser, comme il faut como dicen los franceses…
     Ya es tiempo de que recapacitemos, de que volvamos a reconocernos y a reencontrarnos con la naturaleza, de lo contrario a la especie humana nos espera un futuro muy crítico y difícil…
     Observamos que las plantas terrestres y acuáticas cumplen con un ciclo de vida, los animales donde estamos incluidos los seres humanos también describimos un círculo, pero es la vida lo que debe permanecer en cada una de sus manifestaciones…
     Cambiemos lo difícil por visiones sencillas, los ricos no dejen a un lado su condición humana de amor, los bellos acepten que los feos son tan seres humanos como ellos, los pobres busquemos condiciones de vida dignas, que la envidia la desterremos todos, y que nos alegremos con los buenos logros de cada quien…
     Dejemos a un lado poco a poco el consumismo irracional, vivamos para obtener lo que en verdad es necesario para nuestra vida cotidiana, cuidemos nuestros entornos de convivencia, sembremos, demos, siempre podemos dar, sirvamos y comprendamos en amor nuestras tristezas y alegrías…

martes, 15 de abril de 2014

Traguemos amargo y escupamos dulce



Traguemos amargo y escupamos dulce

     Según Mateo, Jesucristo dijo Mi reino no es de este mundo… Y es verdad porque su reino es de amor, y en este mundo reina la idea del dinero, y estamos equivocados porque hablamos de Dios y del dinero, y no podemos servir a la vez a estos dos señores… Y en este mundo de valencias materiales cada día predomina más el desorden, la desconfianza, la mentira, la ambición y la desigualdad social…
     Observamos que prevalece la amistad fundamentada en cuánto de dinero tiene cada quien, y la verdadera amistad basada solo en la lealtad humana es muy escasa…
     En estos días santos la mayor parte de la gente los toma para el disfrute físico en sus distintas modalidades, y olvidamos la reflexión íntima y sincera con nuestros comportamientos espirituales; yo no soy la excepción, no soy mejor que nadie, pero intento conducirme en cada momento con patrones mínimos de respeto al derecho ajeno y tratando de andar en camino de amor…
     No busco pregonar mis ideas, pero si alguien me solicita opinión, opino tratando de ser lo más claro y respetuoso posible; hay algunas cosas que son evidentes, y hay otras que no se pueden ocultar, como el olor maduro de melones, guayabas, guanábanas, piñas, manirotas, y tampoco podemos esconder el olor del café tostado y molido, así como tampoco podemos esconder nuestras miradas de amor, cuando estamos enamorados; con esto quiero decir que hay tantas cosas que están frente a nosotros, y no sé por qué razones o sinrazones no las percibimos, no las miramos, y nos confundimos, nos equivocamos, pero casi siempre hay tiempo para enmendar, y entonces podemos continuar con rumbo definido, y siempre el buen camino lo tejemos en amor…
     Nos pasa que intentamos actuar y reaccionar ante la gente con actitudes y palabras conciliadoras y amables, y nos desconcertamos, porque tantas veces recibimos palabras en mal tono con actitudes agresivas y discordantes, y aquí hago pausa en el camino, y me digo y te digo amable lector y lectora Traguemos amargo y escupamos dulce…

lunes, 14 de abril de 2014

Agrior y dulzor de piña, ciruela y cereza



Agrior y dulzor de piña, ciruela y cereza

     Hoy hemos gustado de los sabores agridulces de piña, ciruelas y cerezas que en la mañanita cosechamos de las matas en el patio; almorcé y tomé unos pedacitos de piña de la nevera, para atenuar el sabor de la comida…
     La piña es la primera que se cosecha de más de cuarenta matas que están cargadas, cuando la tomé del piñero, la acerqué a mi nariz, y me inundó el olor a fruta de este abril caluroso, que cuando riego las plantas, me dejan llegar el fuerte olor a resolanas; las ciruelas de hueso son muy buscadas aquí en la Misión de Arriba por los meses de marzo y abril, hace poco en la mañana, estaba regando las plantas y se bajó un hombre de un carro, se me acercó y me preguntó, si vendía ciruelas, le respondí que apenas eran unas cinco matas y que todavía estaban verdes y pintonas, y que además yo no vendo ciruelas, que si alguien quiere, le puedo regalar, pero lógico cuando estén en madura sazón…
     Y las cerezas las tomó María, mientras yo regaba las plantas, y estuve pensando que hace como dos meses, el cerezo estaba mustio, pensé incluso que quizás se iba a secar, pero decidí regarlo con más detenimiento, y cambió a hojas nuevas, y floreció y desde hace una semana está madurando cerezas…
     Piña en voz guaraní es ananás, y los alemanes la nombran Ananas, si vamos al diccionario alemán así vamos a encontrar tal léxico…
     Aquí en el trópico escuchamos tantas modalidades de vocablos para nombrar distintas cosas, asimismo miramos frutos desconocidos para otros continentes, y por tanto son portadores de colores, olores, formas y sabores únicos de estas latitudes de soles y aguaceros sin par…
     Escribo y me relamo el dulzor y agrior mezclados de la piña casera, y me convenzo de que sí vale mi esfuerzo de mañanas y tardes, porque tantas veces me da ganas de no seguir con el afán de regar las plantas del patio, las miro y me parece que no prosperan, como si la mustia fuera más fuerte que mis cuidados, por tanto, Dios, dame fuerza para dejar mis desánimos, y también fe muy fuerte para seguir de frente en la vida, sin cansancio y con optimismo de amor…