lunes, 24 de junio de 2013


Porque siempre tengamos tiempo

     De nada vale tener dinero en abundancia, porque con él se puede comprar casi todo, pero siempre el alma estará vacía, igual pasa si un hombre y una mujer se unen sobre bases endebles de gusto y deseo,  porque temprano o tarde cada quien andará por su lado, y ninguno de los dos puede llenar a la otra persona, ya que cada quien hace las cosas por fea obligación, y en estos casos para nada sirve la misericordia, a la que a partir de algún momento cada cual le empieza a pedir a Dios…
     El mundo nos regala belleza y no nos damos cuenta de cuántas veces la ignoramos, la lluvia puede ser trágica, pero no siempre es así, tantas veces se presenta benigna, para que solo la contemplemos mirándola caer… Necesitamos conversar, escuchar música y sonidos, pero también necesitamos momentos de quietud y silencio…
     La misericordia de Dios es infinita, porque nos equivocamos una vez y muchísimas más, y hago plegarias para que los hombres y mujeres a partir de ahora formen pareja no solamente sobre bases materiales, sino sobre todo sobre cimientos de alma y amor…
     La poesía canta siempre en las parejas conformadas de alma y amor, porque ahí cada logro es como el oro, no se corrompe y es lo más valioso, y a esa letra poética se une la música en armonías de verdad y paz…
     Una mañana miré estrellas sobre el pasto impregnado de rocío, de eso hace años, estudiaba en la Universidad, y aún lo recuerdo, porque fue un momento de encanto y magia sin par, y ante algo así ni pensamos en el dinero…
     Cada labor se tasa en dinero, y alegrémonos, si sabemos entender hasta donde llega su utilidad, porque la honradez y honestidad no se dejan comprar jamás…
     Andemos por la vida acumulando tesoros de alma y amor, y que todo lo material lo sepamos tener en su justa medida, para satisfacer cada necesidad… Cantemos por las almas de las aves y de las flores y de toda belleza y porque siempre tengamos tiempo para asombrarnos y apreciar cada forma de amor…


Alicia, la que sabe defenderse y la que defiende a los demás


Alicia, la que sabe defenderse y la que defiende a los demás

     Te miré por vez primera un mediodía, estábamos en un restaurante esperando por nuestros almuerzos, yo andaba con dos amigos y tú andabas con tus amigas, y sucedió que no pude almorzar, se me fue el apetito, y después nos vimos algunas veces más…Un día cuando almorzábamos, me dijiste que tú eras una mujer mala, y que yo me merecía una buena mujer, y en ese momento no te juzgué, y ahora cuando ha pasado algunos años, menos te juzgo, solo cuando te recuerdo, me llega una dulce sensación de alegría, por haberme regalado estar varias veces junto a ti…
     Alicia proviene del griego y significa la que sabe defenderse y la que defiende a los demás, tú frente a mí te defendiste, cuando me dijiste lo que tú asumes de ti, yo también te defendí sin saber nada de ti, y cuando trascurrieron los días, me di cuenta de por qué me dijiste esa idea de ti, y entonces y ahora sigo sin juzgarte, porque agradezco, que me hayas dado momentos de tu hermosura…
     Alicia no olvido tu piel blanca ni tu cabellera de oro, tampoco llevo al olvido tu sonrisa de mujer joven y sensual, y para estos momentos no sé nada de ti, tus amigas me dicen que vives en Valencia, y ellas también me dicen que no saben cómo localizarte, en cambio yo te traigo a mi presencia en cada bonito recuerdo que tengo de ti…
     Miro la brisa peinando el pasto llanero y me llegan ecos de tu sonrisa, y en las noches claras de plenilunio pienso para ti mis mejores serenatas, no te olvido porque fuiste sincera conmigo, y donde estás, te hago llegar mis perdurables sentimientos…
     El río corre y canta, la flor se muestra y refulge y mi corazón palpita y habla para ti con alegría y sin pesar, te ofrendo estas palabras teñidas de buenas ideas para ti, no te olvido, y te miro en las nubes que pasan, en el tiempo que no se detiene y en cada lágrima, que me dejaste mirar, mientras te hablaba para cortejarte, y mi  cortejo sigue para ti frente a este mundo de luna y sol…

El milagro de un día más


El milagro de un día más

     Viví en Mérida, me gustaba disfrutar su clima de montaña, cómo me complacía estar contemplando el páramo, cada vez que lo visitaba, estaba mirando otra variante del paisaje, ahí en el páramo me gustaba llegar hasta los frailejones, y tocar la tersura de terciopelo de sus hojas, y me inundaba con amarillos de frailejón; me iba hasta el agua de los ríos y de las lagunas y dejaba que el frío de las aguas, me mojara las manos y después al rato al sacarlas del agua, se me volvían calienticas…. Eran tantas las cosas que me llenaban de alegrías en Mérida y demás pueblos andinos, y pensaba quedarme hasta siempre allá en Mérida; no hacía planes de volver a mi tierra natal, Calabozo, y llegó la circunstancia de mi divorcio, y de mi nuevo casamiento, y cuando mi nueva mujer se graduó de bioanalista, nos mudamos a Calabozo…. Ahora reconozco las infinitas cosas bonitas y firmes que recibí de Mérida, de amigos y de su gente, no olvido a amigos y profesores que tanto me dieron, y me agrada recordar los tantos sitios y momentos de mis aciertos y equivocaciones, y cuando voy a Mérida, lo hago con agradecimiento y con ilusión; pero con el pensamiento me llego hasta allá diariamente, día o noche con lealtad y sin nostalgia…
     Escribo dibujando mis pensamientos, y escribo alentando mis sentimientos, y ahora siento que cada momento nos brinda el sitio, en el que permaneceremos o donde estamos de paso, Mérida fue un interminable sitio de paso para mí, allá me cincelé en algunos conocimientos, y allá empecé a vislumbrar mi camino por el amor…
     Pienso y escribo, siento y escribo, y espero dar mensajes claros, pertinentes y sinceros, porque pienso y siento que si escribimos, debemos hacerlo para bien de alguien y de nosotros mismos… En esta mañana volví a recibir el milagro de un día más, y me estremecía  el regalo de indecibles sensaciones de amor…

domingo, 23 de junio de 2013

Grave falta de amor

Grave falta de amor
 
Son tantas las formas de lenguaje, el pintor elige cómo dar su mensaje, el escultor, arquitecto, músico, orador o escritor, en fin cada creador busca su mejor lenguaje para comunicar su visión de mundo… Y algunas veces optamos por no expresar a viva voz o por escrito nuestros pensamientos y sentimientos, porque previamente llegamos a determinadas conclusiones, y lo que digamos o escribamos a alguien, para saber si es bien comprendido, aceptado o no es diciéndolo o escribiéndolo… Si lo que decimos o escribimos responde a pensamientos y sentimientos sinceros y bien expresados, seguramente va a tener buena receptividad…
     Nosotros los que tenemos el don de hablar y el dominio de la escritura, no nos hemos detenido a pensar cuánto quisieran hablar aquellas personas que nacieron sin el don de la palabra, y también cuánto añoran leer y escribir las personas, que no pudieron o no han logrado aprender a leer y a escribir, y nosotros que sí hablamos y escribimos, entonces concluimos a priori callar o no escribir a alguien, porque pensamos que no nos va a entender, o que no le va a importar, o porque quizás ha olvidado detalles que juntos vivimos…
     A mí me gusta que me hablen, me informen y me comuniquen, porque considero que la única tontería es la que no decimos o escribimos… Me siento frente a la computadora a escribir, suelto mis mensajes, que son hasta ahora mi forma de comprender el camino de vida, y es muy probable que me equivoque mucho, pero aun así es útil, para que la persona que los lea, reflexione y elija con claridad y en libertad sus propios derroteros…
     Cuando esto escribo, pienso en las veces que no he querido o he sabido decir cosas, que debí expresar o escribir, cada vez que me acuerdo de mi omisión, me arrepiento en silencio, hoy lo escribo, y con esto aprendo, para no volver a cometer tal equivocación de soberbia, negligencia o tan grave falta de amor…


Un largo y hondo suspiro de vida y amor


Un largo y hondo suspiro de vida y amor

     Cuántas manifestaciones bellas hay en el mundo… Y una de ellas es la forma de mujer, ella es bella en cuerpo y qué cerca de Dios está, cuando prodiga belleza de alma… Desde mi más corta edad me ha alegrado mirar a las muchachas lindas, y así ha sido hasta los años que ahora tengo, me sigue alegrando mirar unas bellas formas de mujer, y aún más me regocija encontrarme con alguna mujer bella de alma… Tengo mis hijos y todos tienen una buena madre, y doy gracias a Dios por haberme dado claras señales para mis acertadas elecciones de mujer…
     La naturaleza nos regala pequeñas cosas bellas o hermosos paisajes, pero el don tiene el mismo significado, igual nos detiene una solitaria flor en medio del sitio más apartado, la miramos y nos regalamos de su belleza, y si miramos un vasto paisaje de llano, de montaña o de mar, tal majestuosidad es tan similar al asombro de aquella flor solitaria… Cuando escuchamos una melodía o una canción que nos gusta, nos lleva a recordar los bellos momentos que hemos sabido disfrutar y agradecer por estar al lado de la persona amada, y porque cada letra y cada nota semeja sus formas sin par, inconfundibles ante alguien más…
     Yo no sabría enumerar las manifestaciones de belleza que han estado muy cerca de mí, de niño miraba y escuchaba a mi papá, cuando tocaba el arpa, y me llega a la memoria la alegría que inundaba a mi mamá, cuando bailaba joropo al compás de arpa... También me sigue alegrando recordar, cuando andaba embarcado con mi papá por el Apure agua arriba y agua abajo en canoa, bongo, falca, voladora o chalana… Y cada día o noche le expreso a mi mujer cuánto me gusta el olor, suavidad y color de su cabellera, sus formas morenas con senos tersos y sensuales, y que solo verla caminar o sentir que se me acerca, me hace reconocer la buena suerte que tengo, y mis pulmones se inflan de forma singular, y mi aliento se vuelve un largo y hondo suspiro de vida y amor…
    


Pasos de alma con amor


Pasos de alma con amor

     A lo largo de nuestras vidas se nos presentan distintos tipos de oportunidades, y sin querer o con intención perdemos una o más buenas oportunidades, pero tristes si nos vamos de este mundo sin haber aceptado el amor… La vida es la manifestación de alma y el amor es el florecer de alma… El amor nos hace comprender las más insensibles pequeñeces y las más atroces maldades; el amor canta en la florecita silvestre, que ahí permanece breve tiempo ofrendando su belleza, así ningún hombre la vea, pero Dios la contempla… El amor nos da todas las más bellas oportunidades, como la de poder estar en armonía con la persona amada…
     Tanta gente cuando envejece pierde el sentido de vida, mas si en nosotros mora el amor, nos daremos cuenta de que hasta nuestro último aliento estamos respirando un milagro de alma… Y un milagro de alma se muestra en la brisa, en el agua cantarina, en el aleteo de los pájaros, en el abrazo de dos seres que se aman, y en el silencio cercano o ignoto de los seres humanos que han aprendido a escuchar…
     Recuerdo tantos cándidos momentos de mi infancia, no añoro volver a ser niño, sonrío cuando miro disfrutar y jugar a mis nietos y a los niños, y siento que aquellos momentos de alegría y curiosidad de mi infancia no se han ido, permanecen conmigo en mi curiosidad de cada día y noche, sigo mirando, siguiendo y preguntándome desde cuándo se inició la carrera del sol, de esta galaxia y del universo, igual miro, sigo y me pregunto por qué la luna nos lleva a soñar tantas cosas encantadas…
     Sé que cada oportunidad es única, y que si hemos dejado escapar alguna, quizás vuelva pero con otros matices y nuevas características, me siento afortunado y doy a Dios, porque hasta ahora he sabido recibir las oportunidades que se me han presentado en la vida, hubo un largo tiempo que lo anduve muy confundido, desorientado y casi perdido, pero logré salir de la confusión, y oriento mis pasos de alma con amor, a pesar de que sigo equivocándome, pero sin darme cuenta o sin intención manifiesta…