martes, 8 de enero de 2013

Enero


Enero

     Enero (Ianuarius, en latín significa: el que abre la puerta), este mes le da entrada al nuevo año… Cada 25 de diciembre los católicos cristianos celebramos Navidad, con la cual se da inicio a la Pascua, el paso a cada  nacimiento interno en el amor de Cristo… En enero comenzamos a tejer otro camino de 365 días, excepto en año bisiesto, cuando añadimos un día más a la hermosa oportunidad para renacer en el amor… Y el amor no necesita ningún adjetivo, porque amor es sabernos comprender y saber comprender a los demás. Amor es escuchar y saber orientar, no hay espacio para juzgar al prójimo, porque cada ser humano debe asumir conciencia con la verdad… Navidad y Pascua es saber entrar por la puerta de las palabras y acciones buenas en el convivir cotidiano… Dios quiera y seamos padres y madres, hijos y prójimos con el mejor sentido humano… Elevemos plegarias para que nos abstengamos de desearle mal a nadie y menos aún de producirle mal al prójimo… Con el Padre Nuestro oramos: “Dios líbranos del mal”, con lo cual debemos entender que esa idea significa que nos libre de hacer mal y a la vez nos proteja del mal que alguien nos quiera hacer… Entremos por la puerta que nos abre enero, para procurar ser mejores en bondad, segundo tras segundo, palabra tras palabra, y hecho tras hecho, sin que perdamos la idea de que somos esencialmente seres humanos…


lunes, 7 de enero de 2013


Francisco Lazo Martí

     Francisco Lazo Martí: médico, periodista, político y poeta calaboceño, nace en Calabozo el 14 de marzo de 1869. Hace sus estudios de primaria, bachillerato, y los primeros años de Medicina en el Colegio de Primera Categoría en su ciudad natal, donde se gradúa en el año 1888, luego se va a Caracas, y en la Universidad Central de Venezuela obtiene el título de Médico en el año 1890. Lazo Martí tuvo significativa trascendencia en sus distintas labores por él desempeñadas, sin embargo se le conoce más por el estro poético, y es así como en su libro de poesías Crepusculares nos damos cuenta de que el poeta eligió este nombre para significar las horas del atardecer, cuando paulatinamente va anocheciendo, y esos momentos a él lo impregnan de pesares, de recuerdos, o de nostalgias. En sus versos acude a la reiteración como figura poética y a toda una sucesión de imágenes, tropos, símiles o metáforas, que describen a una naturaleza concreta, pero a la vez es la propia naturaleza interna de este poeta, que piensa, siente, disfruta y sufre, y entonces conjuga pensamiento y sentimiento, porque él los vuelve conjunción en su alma de ser consustanciado con el paisaje y con los seres con los que convive como hombre, médico, político, periodista y esencialmente como poeta. En Crepusculares podemos notar la antítesis, el contraste entre alegría y tristeza, porque así es la vida: una contraposición de fenómenos, de afectos, de pensamientos y sentimientos, y en cuanto al color en sus versos canta el azul de la poesía en el paisaje, en la naturaleza toda, en la infancia y en el amor; nos regala una serie de elementos genuinos para los sentidos y para las ideas, el poeta los conjuga de forma sencilla, los sentimos espontáneos, cristalinos en metáforas refulgentes de calor y color. El poeta nos transmite sus nostalgias de la Catedral nuestra frente a la plaza Bolívar, nos reanima con guaritoto y picapica en los muros que se abren o se desploman, son tantos recuerdos que producen contentos o pesares por los techos rojos de las viejas casas del pueblo de españoles, por el aprendizaje en el duro banco de la escuela amiga; también nos ofrenda el amor en pareja enamorada, en los padres y madres, en los hijos, en la familia y en la vida toda; nos canta el amor para los niños, jóvenes, hombres y mujeres de este mundo sediento de buenos afectos y cariños. Lazo Martí nos hace sentir que sin amor la vida carece de sabor, pero con la fuerza del amor todos nos cubrimos de certezas, sueños e ilusiones, no solo los niños y los poetas; en verso transparenta a los cocuyos en luz y virtud, en metáforas cristalinas; en su poética telúrica deja correr el amor sobre esta tierra larga y tendida, propicia para la bondad, para la luz y para el amor; en todo Crepusculares sentimos el desgarramiento interno del poeta, cuando se eleva con las aves, cuando se mece con el viento, cuando se encumbra con el amor o cuando sufre en el amor; la naturaleza no es ajena a Lazo Martí: cada elemento, cada manifestación es expresión de sus pensamientos y sentimientos, él ríe o llora con la lluvia, canta alegre con el azul del cielo, se deja llevar con el verde de la llanura, o navega con el claro río, porque su poesía es de contrastes, contradicciones o simetrías en Crepusculares, porque para él así es la vida de llano, de cielo y de amor.
     Lazo Martí en sus heptasílabos y endecasílabos de la Silva Criolla canta a la llanura, al caballo y a la copla, al río y al verso, a la tonada y al arreo de ganado, a las garzas y a los esteros, a la aurora y al rocío en las hojas del pasto en la sabana abierta. Silva Criolla es una flor al amor en el agua de los aljibes, a la rochela del ganado, y a los hombres y mujeres curtidos de sol, de barro, de chubascos y de afanes; también es un canto al cardumen de peces, a las ilusiones y a los sueños, es pentagrama del verso y encanto de la oración; con la anáfora de volver, de tornar comienza Lazo Martí la Silva Criolla, y con una invitación al llano, por sobre el mar y la montaña; en la cadencia de los versos nos brinda hermosa fotografía de la brisa, de la flora y fauna entre la luz del llano, nos encandila con el sol de espejismos en las lagunas y en la distancia, o nos derriba bajo un sol de tabardillos, ese sol que se vuelve fuego sobre los hombres y mujeres en medio del campo; Lazo Martí vivió, pensó, sintió, aprendió el llano y lo amó, y así nos lo ofrece entre consonancias,  asonancias o versos sueltos: “Florecer es amar…” con esta redonda metáfora encierra toda la naturaleza: las plantas en su floración, los animales en su reproducción, y la enamorada esencia de hombres y mujeres, es la metáfora que florece en la palabra, con esta flor de alma el poeta plasma el recio espíritu del estío, nos pinta nuestro llano vegetal que “entreteje la parásita en flor…”, es la “áurea guirnalda…” y el “blanco vellón…”, o es el fuego en la naturaleza animal del “nido comenzado…”
Estas poesías son una canción por la vida, una oración por el verso y una plegaria del poeta de la floración, de natura toda en Silva Criolla y en Crepusculares, estas poesías son una plegaria humilde como flor de bora, pero sentida como silencio de “madrugador lucero…” Son escalas de música y letra por nuestra llaneridad en faenas, coplas, leyendas, cuentos, refranes, consejas, dolores y amores. Silva Criolla y Crepusculares son oraciones insomnes en la poética de Lazo Martí…


Escritores guariqueños (6)

Laya, Carlos Modesto… Periodista, poeta, escritor, nació en Camaguán (1899).
Laya, Enrique… Músico, escritor, nació en Valle de la Pascua.
Lazo Martí, Francisco… Médico, periodista, poeta, escritor, nació en Calabozo (1869).
Ledezma Cabrera, Juan Antonio… Poeta, escritor, nació en Chaguaramas (1889).
Ledezma Martínez, Rafael… Médico, escritor, nació en Valle de la Pascua.
Ledezma, Pedro Felipe… Pedagogo, escritor, nació en Altagracia de Orituco (1927).
López Castro, Rafael… Educador, escritor, nació en Zaraza (1916).
López del Corral, Efrén Antonio… Doctor en Ciencias Políticas, escritor, nació en Altagracia de Orituco (1932).
López, Emilio A… Músico, compositor, nació en Valle de la Pascua.
López, Justo Ramón… Periodista, escritor, nació en El Socorro (1919).
López Sandoval, Serafín Eduardo… Abogado, escritor, nació en Calabozo (1960).
Loreto Loreto, Blas… Educador, periodista, escritor, nació en Calabozo (1915).
Loreto Loreto, Jesús José… Periodista, escritor, nació en Calabozo (1914).
Loreto Loreto, Rafael… Abogado, periodista, escritor, nació en Calabozo (1917).
Loreto Hernández, Luis… Abogado, profesor universitario, escritor, nació en Calabozo (1899).
Loreto Mata, Guillermo… Profesor, abogado, escritor, nació en Valle de la Pascua (1825).
Loreto Rodríguez, Ramón de Jesús… Sacerdote, filósofo, escritor, nació en Zaraza (1910).
Llamozas, José Lorenzo… Periodista, escritor, nació en Calabozo.
Llamozas, González, Paulo… Medico veterinario, escritor, nació en Guardatinajas.
Llovera, Analuisa… Periodista, escritora, nació en Calabozo.

sábado, 29 de diciembre de 2012


Cecilia Filomena (1)

     Yo, Cecilia Filomena, fui la compañera de mi papá para ir a cortar bejucos, con los que encañaba las casas de barro, y algunas veces cuando íbamos en la canoa, me quedaba quietica, porque pasábamos debajo de ramas de árboles, y ahí estaban rollos de culebras, a mí esas bichas no me gusta verlas ni en pintura… Mi papá, Tomás Morillo, él sí no le tenía miedo a nada, recuerdo que si alguien le decía que había visto la luz de un muerto, y que se veía en tal sitio, mi papá en la tardecita se iba a ese sitio y ahí pasaba la noche, para ver si le salía el muerto y le decía donde tenía enterrada a botija (la tinaja con las morocotas), y así él sacaba de pena al muerto… A mí lo que sí me gustaba, era cuando mi papá iba a tocar arpa a un baile, entonces nos íbamos con él mi mamá, mi hermana Amelia y yo, y nosotras cómo bailábamos, pero a mí no me gustaba bailar con ningún hombre que no supiera bailar, porque a mí bailando joropo casi nadie me daba la talla, y esas eran fiestas que duraban hasta tres días con sus noches, a nosotras se nos hinchaban las piernas y nos dolían, y para aliviarnos nos echábamos orines y después nos lavábamos con agua tibia… Mi papá también cazaba tigres con lanza y carabina, cazaba  manatíes él solito, yo no sé cómo hacía para montar ese animal tan pesado en la canoa; otras veces él salía a castrar colmena o matajey, y cuando llegaba a la casa llenaba una totuma de miel y se la tomaba completita como beber agua, en un solo trago y no se ahogaba, ni se le hacía bomba en la garganta… Yo nací en Casita de Paja, en el bajo Apure, el 22 de noviembre de 1922, y para ese entonces yo tenía diez años, ahora soy más vieja que el kerosén, por eso es que a mí nadie me va a venir con enredos ni cuentos, para querer engañarme… Extraño a mis viejos, me alegra recordar todo lo bonito que viví con ellos, pero también me duele, porque ya no están con nosotros…



viernes, 28 de diciembre de 2012


Los dos amigos caminantes

     Dos amigos caminaban desde el amanecer, solo llevaba cada uno su cantimplora… Caminaban, conversaban y bajo la sombra de algún árbol descansaban, y así anduvieron todo el día hasta cuando empezaron a caer las primeras sombras de la noche, se detuvieron, porque al lado del camino estaba una pequeña posada… Hacia allá se encaminaron, entraron y a la mujer posadera le solicitaron una habitación para pernoctar, y también le preguntaron si tenía alguna ración de comida que les pudiera preparar, porque no habían comido nada en todo el día. La mujer les dijo que solo le quedaba dos pescados, uno mediano y uno pequeño. Ellos aceptaron los dos pescados, la mujer preparó los dos pescados y los sirvió en una bandeja, y a cada uno de ellos le dio un plato. Los dos hombres cumplieron con la cortesía de esperar, parar que el otro se sirviera de primero, uno de ellos dijo:
     - Sírvete tú- y el otro le dijo:
     - No, sírvete tú- y así estuvieron por un momento, finalmente uno de ellos tomó el pescado mediano. Y entonces el otro empezó a insultarlo:
     - ¡Te das cuenta, tomaste el más grande, siempre con la desconsideración, eres tan sinvergüenza! Y el otro le preguntó, ¿y si tú hubieras elegido de primero, cuál habrías agarrado? Y el compañero le respondió:
     - Yo hubiera elegido el más pequeño. Y aquel le dijo:
     - ¿Y por qué me reclamas, y me insultas? Ahí está, el más pequeño fue el que yo te dejé…


El mensaje de amor de Jesucristo

     El mensaje de amor de Jesucristo tiene el significado de bien, por tanto, comprender a los demás y no juzgarlos es amor… Darse y dar en las calamidades y necesidades del prójimo es amor… Estar en compañía el hombre y la mujer al abrigo del calor de la familia y del hogar es amor… El concepto cristiano de amor es para practicar el perdón, es toda forma de bondad, es asumir la vida con alegría, sabiendo que convivimos con la tristeza, es trabajar para construir nuestra paz interna y externa… Somos personas, somos individuos, mas sobre todo vivamos, pensemos, sintamos y actuemos en todo momento, en todo lugar y circunstancia como seres humanos, sustentados en el amor católico de Jesucristo…