lunes, 24 de diciembre de 2012


Plegarias a Dios

     Dios se hizo tiempo, y en tiempo empezó a crear espacio y circunstancia… El hombre y la mujer existimos en tiempo, en espacio y circunstancia, somos esencia de Dios, venimos de su abstracción perfecta de amor… Estamos en tiempo ilimitado o infinito, y tanta gente dice que no tiene tiempo, lo cual es una contradicción dialéctica… Cada uno de nosotros debe tener tiempo para apreciar la belleza en la florecita impregnada de rocío, para escuchar el angélico canto de las aves, para tocar las mejillas de un niño, para saborear el dulce sabor de la fruta en sazón, para oler el fragante aroma de los cafetos en flor, para pensar en el sagrado bien de la vida, para sentir, cuando estamos dormidos o despiertos, el inefable encanto de los sueños, y para pronunciar palabras de amor y bondad… Mientras escribo, el tiempo avanza, en el espacio de mi casa, y en la circunstancia grata de crear estas ideas de bien, para el alma de quienes las lean con amor… Intentemos llenar cada signo de tiempo con toda cosa plena de belleza y de ternura que nos da la vida… Dios es religión en la iglesia, en el templo o en la sinagoga, y aun en esos recintos se cometen equivocaciones y aciertos… Dios es religión en fe de gente sincera consigo misma y con el prójimo… Dios es tiempo y universo ilimitado o infinito, y en permanente expansión… Alcemos plegarias a Dios, para que sigamos en su paz, alegría y amor…


Nunca

     Nunca como adverbio de tiempo lo usamos con significación negativa o positiva… Así escuchamos decir: Nunca voy a mejorar (negativa), o nunca voy a hacer el mal (positiva)…
     En nuestro pueblo; Calabozo, a veces escuchamos decir: Calabozo nunca va a tener su diario. Ante esta opinión negativa, yo y tantas otras personas pensamos que en algún momento nuestro pueblo sí va a tener un diario, para plasmar los sucesos cotidianos como faenas, afanes, músicas, canciones, pesares o alegrías… Un diario que cual calidoscopio refleje nuestras carencias, nuestros logros, nuestros amores…
     Nunca también lo usamos como sustantivo, y así podemos decir: Aquí en el llano la nieve es un nunca… Carmen dice que ella no cree en el nunca… Y Alberto Arvelo Torrealba en la leyenda Florentino y El Diablo, en uno de sus lances El Diablo le replica a Florentino:
                                                              “Los graves y los agudos
                                                               a mí lo mismo me dan,
                                                               porque yo eché mi destino
                                                               sobre el nunca y el jamás…”

     Mientras ese tiempo llega de que Calabozo tenga su diario, seguiremos con este átomo de esfuerzo: Calabozo, Tierra de Dios… Una ventana de luz al viento, en letras y en tiempo de siempre… Un signo de constancia, alegría, fe y de amor desde esta llanura infinita…


Ahora

     Ahora es adverbio de tiempo y lo usamos comúnmente con idea de pretérito, de presente o de futuro… Y así podemos decir: Ahora terminé de hacer el trabajo (pretérito)… Ahora estoy haciendo la labor encomendada (presente)… Ahora saldré para San Juan de los Morros (futuro)… Y a ese uso común debemos sumar el postulado filosófico que fundamenta la idea lingüística de un solo tiempo, de una sola historia, en la cual cada uno de nosotros forma parte del tiempo y de la historia con nuestra presencia de vida…
     En la letra de una canción popular escuchamos decir que “veinte años no es nada”… Pero entendemos que esa idea es una entelequia, porque para cada vida todo ahora es una posibilidad real de creación en fe y amor… Cada ahora es propicio para dar perfumes de flor o de número…
     El libro Villa de Todos Santos de Calabozo… El derecho de existir bajo el sol, en letras de Lucas Guillermo Castillo Lara, nos manifiesta en todos los ahora la idea sublime de eternidad con sentido muy sutil, para que nuestro átomo de esfuerzo pretérito, presente y futuro en el tiempo inasible lo empleemos con proyecciones de bien, para nuestra llaneridad de país y de cosmos…


miércoles, 12 de diciembre de 2012


Escritores guariqueños (1)

Acosta Bello, Arnaldo… Periodista, poeta, nacido en Camaguán (1931).
Acosta López, Ángel Rafael… Periodista, nacido en Calabozo.
Acosta Rodríguez, Luis José… Escritor, nació en Ortiz (1917).
Adames, José Ángel… Escritor, nació en Altagracia de Orituco (1897).
Aguilar Delgado, César… Escritor, nacido en Zaraza (1915).
Aguilar Romero, Luis… Médico Cirujano, diletante de las letras y de las artes, nació en Valle de la Pascua (1939).
Aguirre Graterol, Luis Felipe…Periodista, poeta, nació y murió en Zaraza (1909).
Almada, Telmo… Músico, compositor, nacido en Zaraza.
Álvarez Alayón, Arturo Celestino…Maestro, nacido en Valle de la Pascua (1939).
Álvarez Chacín, Francisco… Abogado, escritor, nació en Tucupido (1913).
Álvarez Romero, Francisco… Autodidacta, lector, nació en Valle de la Pascua (1860).
Álvarez; Eduardo… Abogado, profesor, escritor, natural de San Juan de los Morros (1926).
Álvarez Jaramillo, José María… Periodista, maestro, poeta, nació en Valle de la Pascua (1890).
Álvarez Sotillo, Francisco… Pedagogo, periodista, nació en Zaraza (1907).
Álvarez Viana, Alcides… Periodista, poeta, nació en Calabozo (1930).
Aquino Delgado, Manuel Antero… Escritor, cronista, nació en Barbacoas (1931), en ese tiempo dicha población pertenecía a Guárico.
Aquino González, Manuel Tomás… Escritor, poeta, nació en Tucupido (1874).
Aranguren Zamora, Alberto… Abogado, escritor, nació en Valle de la Pascua (1919).
Arévalo Braasch, Emilio… Letrado, escritor, nació en San Juan de los Morros (1941).
Arévalo Cedeño, Emilio… Escritor, natural de Valle de la Pascua (1882).
Arévalo Cedeño, Natalio… Periodista, escritor, nació en Valle de la Pascua (1872).
Arévalo Cedeño, Pedro María… Médico, educador, escritor, nació en Valle de la Pascua (1870).
Arévalo, Pedro Natalio… Abogado, docente, escritor, poeta, nació en Altagracia de Orituco (1914).
Arévalo Machado, Pedro Fortunio… Diletante de la historia y de la literatura, natural de Altagracia de Orituco (1907).
Arias Rodríguez, Antonio… Ingeniero Civil, investigador, escritor, nació en Valle de la Pascua (1935).
Arias Rodríguez, César… Ingeniero Agrónomo, investigador, profesor universitario, escritor, nació en Valle de la Pascua (1937).
Armas Hernández, Salvador… Ingeniero Civil, científico, nació en Zaraza (1915).
Arvelaiz Machado, Pedro Antonio… Dr. en Ciencias Médicas, Cirujano, escritor, poeta, nació en Tucupido, (1939).
Ascanio García, Luis María… Médico, escritor, poeta, nació en Calabozo (1868).


Santero: José Bolívar

     Hace más de medio siglo que lo veo por los sitios de Calabozo, es jugador de bolas criollas, ajiley, truco, caída, siete y medio, malabarista, y cuentacuentos de tantas historias de vida; en un circunstancial romance con una mujer estuvo en varios lugares de algunos países… Es folclorista ejecutante de las maracas, entusiasta enamorado de la música llanera, y hasta recibió el reconocimiento como “Maraquero de Oro de Venezuela… Es un hombre cultor de sentir y hablar sencillo, casi toda la gente lo apoda “el brujo”, pero cuando se le trata personalmente, y alguien le dice “brujo”, él aclara:
     -Brujo, no, santero…
     Ni él sabe a cuántas parrandas ha asistido, ni en cuántas ha actuado acompañando con el ritmo de las maracas a cantantes de arpa y cuatro… Si se trata de improvisar, él también redondea algunos versos… En algún momento le escuché contar acerca de una apuesta, tal lance sucedió en la costa del río Matiyure, en Achaguas, resulta que hasta ahí llegaron con un contrapunteador, ponderado como el mejor entre los mejores, fueron con una considerable suma de dinero para apostarla en contra de José Gregorio Romero, apodado por José Bolívar, el Santero, como “Mandinga de la copla” (ahora fallecido); el contrincante fue un coplero de Quintero, lugar de Apure arriba, y la apuesta consistió en una sola copla por cada cantador, así se acordó el desafío, y cerraron el trato con dinero en mano… Comenzó el coplero de Quintero con esta estrofa letal:
     - A usted que le dicen el “Mandinga de la copla”, le voy a hacer una pregunta…          “A usted que es buen cantador:
                             ¿cuántas leguas anda el viento
                             y cuántas alumbra el sol..?”

     A la que responde el “Mandinga de la copla”:
                             “De la pregunta del viento,
                              del sol y su resplandor,
                              el único que sabe la respuesta,
                              es el padre Dios, nuestro Señor…”
     Y cuenta José Bolívar, el santero, que el coplero de Quintero se persignó, le dio la mano al “Mandinga de la copla”, y reconoció su derrota… José Bolívar dice que él lo apodó el “Mandinga de la copla”, porque parecía que este no fuera gente, era como si sacara las coplas como el mago saca lo impensable del sombrero, como si sacara las coplas debajo de la tierra… Así es el folclore aquí, allá y en todas partes se alimenta de dones y talentos puros, espontáneos o cimarrones…


Monumento a los Fundadores

     En la entrada norte de la Villa de Todos los Santos de Calabozo nos encontramos con el Monumento a los Fundadores de los dos pueblos de indios, en el año 1723: Misión de Arriba y Misión de Abajo, y del pueblo de españoles, Calabozo, en 1724; en él podemos observar y admirar a una pareja aborigen, la mujer con el crío en la espalda, y a los frailes Salvador de Cádiz y Bartolomé San Miguel, de frente al espejo de agua de la represa del río Guárico… Ahora en este siglo y milenio que comienzan cuánta historia vivida, hablada y escrita, cuántos sucesos civiles, militares y religiosos, cuántos altibajos de la vida de nosotros, los pobladores de esta tierra curtida de soles y afanes…La gente pasa en automóvil, en motocicleta, en bicicleta, en patineta, en patín, a caballo o a pie, los caminadores y trotadores en la mañana o en la tarde, y cuántas conversaciones de todo color y sabor… Somos los continuadores del esfuerzo y tesón de los fundadores de esta Villa, de las primeras familias asentadas en esta tierra de resolanas o de lluvias diluvianas…Y aquí seguimos las gentes tantas veces insensibles ante los que caen en desgracia material, y benevolentes con los que sonríen amparados por la buena fortuna, quizás estos son los mismos signos de todos los pueblos… Mas por siempre seguimos viviendo y pasando entre frondosos mangos de sombras amplias y sabrosas para comentarios, cuentos diurnos y nocturnos, corrillos de chismes de todo tenor, color y sabor, anécdotas, exageraciones y mentiras, y hasta los entretelones de amores furtivos entre medianoche y madrugada… Frente a este monumento al pasado, para el presente y la posteridad la gente se detiene, se toma fotografías, hace preguntas, critica, sugiere, sonríe y de alguna forma se inscribe en el concierto de esta pequeña historia de pueblo, llano, ríos, garzas, poetas, músicos, y de niños, jóvenes, y hombres y mujeres de variopintos caracteres, pero eso sí, todos con el alma culta o cimarrona, y con la palabra amable, retrechera o displicente según la ocasión…