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miércoles, 12 de junio de 2013

Antes del alba


Antes del alba

     En el corto lapso de vida que vivimos en el tiempo, nos encontramos con contrariedades, enemistades y hasta con rivalidades inconciliables, pero igual la misma vida nos presenta circunstancias, que nos pueden llevar a ceder a rivalidades inconciliables, un aspecto a considerar es si somos jóvenes, porque entonces llevamos en nosotros tal fuerza y vehemencia, que nos impide transigir, conciliar y menos ceder de nuestras ideas y opiniones…Mas con el tiempo, afortunados los que ponderamos con mansedumbre, y por ende le damos paso a vientos bonancibles de concordias y acuerdos; aun en las  propias familias se dan casos difíciles de llevar, más aún si es fuera de la familia; y otro aspecto a considerar es que tendemos sobre todo a vivir juzgando a los demás, sin escucharlos, sin darles tiempo para que nos conversen y nos den sus ideas, argumentos, razones y opiniones; Dios quiera y nos diéramos cuenta de que nuestra vida es tan breve, y entonces deberíamos ocuparnos en comprendernos y en comprender que somos iguales, pero diferentes en todo: en política, religión, gustos y visiones…
     El sol va rotando y va marcando días de sol para las distintas partes del planeta, y la luna proyecta luz distinta, según cada una de sus fases, pero se mantienen, porque obedecen a un orden sideral, orbitan y se mantienen en ese orden universal, y entonces si lográramos comprender que el rato, que aquí permanecemos, sería mucho más razonable, sensato y alegre, si respetamos el derecho ajeno, si administramos con equidad la libertad, y si transitamos cada aliento en la esencia del amor…
     Si cada rivalidad la tornamos en acercamientos y acuerdos, tendremos un mundo cónsono con la vida en libertad, justicia y de respeto entre todos… ¿Por qué la ambición desmedida a los bienes materiales? Todos tenemos derecho para vivir con dignidad, para que a nadie le falte nada del bienestar material y espiritual, por tanto te convoco, apreciado lector, para que actuemos sin causarle mal a nadie, ni de palabra ni de hecho, ¿es difícil?, sí, pero creo que no es imposible, y cuando esto hagamos, es porque estamos preparados para darnos en amor en todo lugar, momento y circunstancia, y así antes del alba ya estamos alumbrando en bondad humana…